Si Tim Burton ya hace pelis raras y su aspecto es más raro aún, no sé cómo calificar a este poemario ilustrado sobre niños frikis. ¿Bizarro? ¿Truculento? ¿Hilarante?

La verdad es que con este libro me he reconciliado con Tim Burton. Sus últimas películas me han dejado frío y le tenía un poco de manía, pero al descubrir este libro, me ha vuelto a enamorar!

La idea es muy sencilla: a partir de varios personajes inventados (todos niños que por algún motivo tienen una mutación o simplemente son más raros que un piojo bizco) compone 23 poemas, todos ellos con una o varias ilustraciones, en color o en negro (según el cuento). Todas las historias son tristes (si te las tomas en serio, claro), casi todos los personajes mueren, todos son desgraciados... pero como libro es divertido.

No se trata de un libro infantil: es un libro para niños adultos sin reparos y con un gran sentido del Humor.